LUCY LAWLESS
La bella más BESTIA
Por Andrea Santiago (enviado al Xenaverso por Elena).
FANTASTIC MAGAZINE, Nº 76. SEPTIEMBRE 1998.
Que el arquetipo de mujer dura, luchadora y capaz
de ponerle las peras al cuarto a cualquier machito
que se le ponga delante es algo que no termina de
aceptarse, y que han descubierto dolorosamente en
sus propias carnes actrices de la talla de sharon
stone, demi moore o geena davis. En este panorama,
lucy lawless es la gloriosa excepción. Su serie,
"xena, la princesa guerrera" es un éxito
en todo el mundo. En las botas de esta chica de armas
tomar, lucy se ha convertido en uno de los rostros
más populares de la caja tonta y, también,
en la reina de internet.
La multitudinaria revista People la elige
sistemáticamente entre las 50 personas más
guapas del mundo. En Internet tiene dedicadas casi
200 Webs (más que Teri Hatcher y Winona
Ryder juntas) y su serie, Xena, la princesa
guerrera- la primera producción en la que
se le confió un papel protagonista- reúne
a legiones de fidelísimos fans cuyas dimensiones
alcanzan escala planetaria. Su nombre, que ni pintado
para interpretar a un personaje como Xena y, encima,
auténtico, es Lucy Lawless (literalmente,
Lucía Sin Ley) y, junto con el kiwi
es el producto más conocido de su tierra natal,
esa Nueva Zelanda que parece lejos de todas partes.
Con 30 años recién cumplidos el pasado
mes de marzo, madre de una hija de nueve llamada Daisy,
y recién casada en segundas nupcias con Robert
Tapert, el productor ejecutivo de su serie, esta
licenciada en lenguas (habla inglés, francés,
alemán y algo de italiano) que empezó
estudiando para cantante de ópera, trabajó
luego conduciendo camiones en una explotación
minera y fue elegida como Miss Nueva Zelanda en 1989,
se halla en su mejor momento profesional. La serie
va viento en popa y el pasado año tuvo la oportunidad
de demostrar su versatilidad sustituyendo a Brooke
Shields durante un par de meses en el papel de
Rizzo en el nuevo montaje de Grease que sigue
triunfando en los escenarios de Broadway. Hoy por
hoy, la mayor preocupación de Lucy es
si acepta la millonaria propuesta que le han hecho
los productores de la serie para rodar una versión
para la pantalla grande.
Sé que te lo han preguntado muchas veces,
pero, ¿cómo conseguiste el papel de
Xena?
¿Tengo que contarlo otra vez? Bueno, supongo
que no hay más remedio... (dice con aire de
resignación ante mi silencio). El papel de
Xena era inicialmente para Vanessa Angel (la
compañera de Woody Harrelson en Vaya
par de idiotas), pero ella enfermó y no
pudo hacerlo. Entonces, se lo ofrecieron a otras cuatro
actrices, pero nadie quería viajar tan lejos
(la serie se rueda en Nueva Zelanda) y, al final,
los productores de la serie me lo ofrecieron a mí,
básicamente porque ya me conocían (había
trabajado en dos capítulos de Hércules,
la serie de la que deriva Xena) y porque yo
era de allí. Como verás, tuve bastante
suerte.
¿Pensaste que la serie iba a ser un fenómeno
como el que luego ha sido?
¡Desde el primer momento! Siempre creí
que sería una bomba, pero ahora creo que quizás
fuera porque yo estaba muy verde en este negocio cuando
empecé.
¿Te has recuperado plenamente de tu accidente?
(Lucy se rompió la pelvis hace más
de un año, rodando un sketch para el show de
Jay Leno)
Sí, del todo. Fue algo muy, muy doloroso y
que, encima, obligó a los guionistas a hacer
un montón de cambios para adaptarse a mi estado
y a mi posterior recuperación. Pero, visto
en perspectiva, no fue algo del todo negativo. Como
tuve que estar completamente inmóvil durante
bastante tiempo, mis músculos se atrofiaron
y lo aproveché para, una vez curada, reconstruirlos
de forma inteligente. No tendré un cuerpo perfecto,
pero sí más funcional que antes.
El cuerpo debe ser muy importante en tu trabajo,
¿no?
Sí, pero hay que saber contextualizar. Es
ridícula la cantidad de atención que
los medios y la gente prestan a las supermodelos y
a todas esas mujeres súper siliconadas o increíblemente
bien formadas. Las Tops y las starlettes no son reales,
son solo malas fantasías masculinas hechas
realidad. Yo soy una mujer normal, pero tengo algo
de músculo. Y me gusta pensar que las chicas
que ven Xena sepan que no tienen por qué buscar
forzosamente la imagen anoréxica de muchas
de esas modelos de revista.
¿Te sorprende el éxito de la serie
entre las mujeres?
La verdad es que la serie esta pensada para gustar
a todo el mundo, no importa ni el sexo ni la edad.
Pero sí que me llamó bastante la atención
el que pegase tan fuerte entre el público femenino,
porque eso significa que había muchas mujeres
con una gran necesidad de un personaje como Xena.
¿Tú crees?
Te sorprendería la cantidad de mujeres que
me han escrito después de ser víctimas
de violaciones o abusos de toda clase y que han tardado
mucho tiempo en darse cuenta de que no fue culpa suya.
Ahora luchan muy duro por dejar de sentirse como víctimas
y superarlo. Y me sorprendio muchísimo ver
que, en cierto modo, ver a un personaje fuerte como
Xena las ayudaba un poco. Yo misma no sé como
reaccionaría ante un asalto... Supongo que,
de forma automática, intentaría actuar
como Xena.
Muchos fans de la serie especulan con verdadera
naturaleza de la relación entre Xena y su compañera,
Gabrielle. ¿Afecta esto de alguna manera en
vuestra manera de interpretarlas?
¿Es una pregunta-trampa? (dice riéndose).
Nos hemos divertido bastante hablando de esto, pero
no creo que debamos ir más allá porque
no queremos incomodar a ningún sector de nuestra
audiencia. Y eso incluye a nuestras fans lesbianas.
¡Las queremos tanto como a los demás!
La verdad es que no nos interesa ahondar demasiado
en qué clase de relación hay entre Xena
y Gabrielle porque nuestra intención creo
que puedo hablar por todos los que hacemos la serie-
es hacer un producto que llegue al mayor público
posible. No a un grupo o a un sector determinados,
sino a la mayor cantidad de espectadores posibles.
Y, además, queremos que la serie conserve el
mayor misterio posible.
¿Misterio?
Me refiero a que no queremos mostrar al público
todo sobre los personajes. Si fueran demasiado accesibles,
¿a quién iban ya a importarles? Así
que todo el equipo, desde mí misma hasta el
director o a los montadores intentamos no darle demasiado
al público y dejarlo siempre con ganas de más.
Y eso incluye también a la vida real. No hablar
demasiado, no dar muchas entrevistas. No aparecer
mucho en la prensa.
Eso debe ser difícil en tu caso...
Sí, y no creas que no me preocupa. Cuando
trabajas, intentas hacerlo lo mejor que sabes y mantienes
un cierto control. Pero en las entrevistas... bueno,
nunca sabes qué demonios vais a escribir. En
mi caso intento ser honesta con la prensa, ¿sabes?
Y si luego tú haces de las tuyas, supongo que
mereces que te follen con un hierro al rojo vivo.
Pero si no les gustas por ser como eres de verdad,
no puedes hacer nada al respecto. Yo he sido víctima
de la prensa sensacionalista un par de veces. Fotos
en tu intimidad sacadas desde lejos con teleobjetivos
y mierda como esa. Pero tampoco quiero dar la imagen
de que me quejo, porque sé que podría
ser mucho peor. Las cosas me van bien y mi familia
aún me quiere, así que ¿por qué
preocuparse?
Hay una cierta tendencia a identificar al actor
con su personaje. Cuando Bruce Lee estaba en su apogeo,
la gente lo paraba por la calle y lo retaba. ¿Te
pasa a ti lo mismo?
Eso le pasa constantemente a Kevin Sorbo (Hércules).
Especialmente cuando la esposa de alguien coquetea
con él en algún bar. Pero yo no tengo
ese problema. En realidad mis fans suelen ser muy
agradables. Solo esperan un apretón de manos,
un autógrafo y decirte lo mucho que les gusta
la serie. Con todo, la fama puede ser agobiante. El
otro día llevé a mi hija a un parque
temático y, aunque intenté camuflarme,
todo el mundo me reconocía al momento y me
decía cosas. Me entraron ganas de salir corriendo.
Fue un poco agobiante.
¿Qué suelen decirte tus fans?
La mayoría que parezco más pequeña
(mide casi 1 80), joven y bonita en persona. Lo que
no deja de ser una forma de decirme que en la tele
se me ve más vieja, gorda y fea. ¿No?
(Se ríe).
Acabas de casarte con Rob Tapert, el responsable
de la serie. ¿Te preocupa sentirte tan involucrada
con el hombre que controla tu trabajo?
No realmente. Eso de la actriz y el productor no
deja de ser un cliché. Pero lo cierto es que
nos enamoramos y cuando eso sucede no hay mucho que
uno pueda hacer. Somos tan felices juntos que nunca
hemos intentado separar nuestras vidas privadas y
profesionales. Además, es normal que la gente
que trabaja y pasa tantas horas juntos terminen saliendo.
Y eso que yo soy la primera actriz con la que Rob
ha tenido una relación...
¿Qué piensa tu hija de 9 años
de que su madre sea una estrella?
Le encanta la serie y le gusta que vaya a buscarla
a la escuela, porque siempre se arma un pequeño
revuelo. Pero no es de las que quieren llamar siempre
la atención y a veces le da corte ir conmigo
por la calle. Así, que intento mantenerme siempre
cerca de ella y hacerle saber que me tiene para lo
que necesite y que ella es mi orgullo y mi amor.
¿Qué hay de la versión para
el cine de Xena?
Para serte sincera, la idea no me entusiasma. Mi
ritmo de trabajo ya es endiablado y si hago algo con
mis vacaciones de la serie, querría que fuera
un personaje tan diferente como la Rizzo que hice
en Broadway. Ese sí fue un buen trabajo, porque
me permitió cantar, bailar y demostrar me versatilidad.
Pero por otro lado, el dinero que me ofrecen por la
película no es fácil conseguirlo con
otros trabajos. La cuestión ahora es ver qué
supondrá para mí meterme en la piel
de Xena tantos meses seguidos. ¿Qué
efectos tendrá en mi personalidad? ¿Me
convertiré en una bruja con la que mi marido
no querrá vivir y de la que renegará
hasta mi propia hija? No lo sé, sinceramente.
¿Cuál es tu meta como actriz?
Quiero ser una actriz realmente buena. Nadie quiera
ser mediocre en lo que hace y yo no soy excepción.
Así que pretendo hacer muchas cosas. De momento
me quedaré en la serie hasta el año
2000 y luego lo dejaré cuando aún esté
en un buen momento. De momento, estoy viendo qué
otras cosas haré a partir de ese momento.
LA MUJER SIN LEY
El apellido de Lucy, Lawless (sin ley
en español) hubiese sido el elegido por cualquier
productor para la actriz que interpretase a Xena.
Sin embargo, en el caso de la actriz no se trata de
un nombre artístico, sino del real. Lucy
nació con el nombre de Lucille Frances Ryan,
pero se casó con Garth Lawless y adoptó
el apellido de su marido y padre de su hija. Cuando
la pareja se separó, Lucy decidio conservar
el nombre de su ex (con quien mantiene una muy buena
relación), aunque no para utilizarlo artísticamente.
Con un apellido como este, pensé que nadie
me tomaría en serio y me planteé utilizar
el nombre de Rita Reckless. Pero al
final cambié de idea y decidí probar
con mi nombre auténtico. ¡Y funcionó!,
dice ahora la actriz.
SU PROPIA DOBLE
Aunque ya sabía montar a caballo cuando consiguió
el papel de Xena, Lucy no tenía ningún
dominio de las artes marciales, ni de la lucha con
espada. La actriz se entrenó con el maestro
de kung fu Douglas Wong y se le dio tan bien que ahora
es ella quien rueda la mayoría de escenas peligrosas.
El truco para saber cuándo es ella y cuándo
no es sencillo: si se le ve la cara, es ella. Si no,
una doble.
SUS PRIMEROS PASOS
El primer trabajo de Lucy como actriz fue,
según ella misma, un horrible anuncio de una
agencia de viajes en el que yo llevaba un bañador.
Sin embargo, el spot fue muy popular y le sirvio para
encontrar otros trabajos mejores. Así, la actriz
entró en un grupo teatral llamado Funny
Business. Tras pasar un año en Canadá
estudiando interpretación, regresó a
Nueva Zelanda donde trabajó en varias series
de TV como Marlin Bay, The Black Stallion
y The Ray Bradbury Theatre, y también
en Peach, una película australiana que
formaba parte de una serie de temática lesbiana
y en la que interpretó a una camionera. Los
productores de Hércules la utilizaron
en un par de episodios de la serie, en distintos papeles
y, cuando necesitaron una actriz para sustituir a
la enferma Vanessa Angel en el papel
de Xena, su experiencia en el programa resultó
decisiva. A partir de ahí, la fama.
ENTRE AMIGAS
Casi tan importante como la propia Xena es en la
serie su inseparable Gabrielle, un personaje que interpreta
la joven actriz Reneé O Connor y que acompaña
a la heroína a todas partes. La relación
entre ambas es tan intensa que ya ha levantado toda
clase de especulaciones entre los seguidores de la
serie, de las que se habla en otra sección
de esta misma entrevista. Queda por conocer cuál
es la relación de las dos actrices en la vida
real, pues ya se sabe que inseparables personajes
de ficción (ahí están Mulder
y Scully, sin ir más lejos) tienen una relación
más bien fría fuera de las pantallas.
Pero este no es el caso de Reneé y Lucy,
que se declaran grandes amigas a la menor ocasión
y no dejan de prodigarse mutuos elogios. La vida de
casada de Lucy no le deja demasiado tiempo
para alternar fuera de los platós, pero por
lo que hace a las largas horas de rodaje, ambas no
podían haber encontrado compañeras mejores.
GRACIAS, ROSIE
Pese al éxito de la serie, el trabajo del
que Lucy está más satisfecha
es su papel de Rizzo en la obra Grease, que
representó en los escenarios de Broadway hace
algunos meses. Todo vino gracias a la participación
de Lucy en el show de Rosie O Donell
(quien también hizo este papel en el mismo
montaje antes que ella). En el programa, Lucy
cantó la canción I m an Old Cowhand.
Uno de los productores de la obra vio el programa,
le gustó cómo cantaba y le hizo la oferta
para trabajar en Broadway. Aunque solo pudo estar
unos pocos meses en los escenarios debido a su trabajo
en la serie, Lucy asegura que en el futuro
intentará conseguir más papeles como
ese. |