Primer episodio de la primera temporada
Resumen y comentario redactados por Atenea |
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Después de dejar a Hércules en "Unchained Heart",
Xena decide cambiar su vida por completo, dejar atrás la guerra y todo
el daño que causó como la "princesa guerrera". Pero un pasado
como el de Xena no es fácil de borrar. Xena cabalga hasta unos matorrales donde se deshace de su armadura y sus armas, enterrándolas con sus propias manos. Pero los hombres de Draco aparecen en escena, intentando raptar a las jóvenes de Potidea para venderlas como esclavas. Sólo una joven llamada Gabrielle hace frente a Hector, el lugarteniente de Draco y Xena decide tomar partido por las jóvenes de Potidea, recuperando su espada y su chakram para liberarles. Xena, por supuesto, le da para el pelo al tal Hector y a sus muchachos, dándole recuerdos a Héctor para Draco. Ya en la casa de los padres de Gabrielle, los aldeanos secamente agradecen a Xena su ayuda pero le piden sin más ceremonia que deje Potidea cuanto antes, porque no quieren ningún problema más con Draco. La única que parece impresionada con Xena es la joven Gabrielle, que le pide que le lleve con ella ([1] "You've got to take me with you. An' teach me everything you know. You can't leave me here").La idea de estar prometida a Perdicus, un matrimonio arreglado por su familia, no hace feliz a Gabrielle. Pero Xena, que admite dirigirse a Anfípolis, no quiere oír nada del asunto ([2] "I travel alone"). Draco mientras termina su sesión de entrenamiento, cuando de vuelta a su tienda se tropieza con una vieja amiga, Xena, quien le pide como favor que deje tranquilos a los habitantes de Potidea, pero Draco quiere a cambio que se una a él, a lo que Xena se niega y, aunque Draco decide ser magnánimo con Potidea, por los viejos tiempos, le advierte que nadie le va a recibir con calor en su villa natal de Anfípolis. Gabrielle, mientras tanto, se escapa de casa con nocturnidad y alevosía, con un pequeño hatillo como único equipaje. Su hermana Lila se despierta y le pregunta que a dónde se dirige. Gabrielle le confiesa que quiere irse con Xena, ser una guerrera, porque la vida de la aldea no es para ella y tampoco quiere casarse con Perdicus. Su hermana parece entenderlo y las dos se despiden con cariño. Xena se encuentra en el camino de Anfípoles con un cíclope de cuya ceguera es culpable y a quien vuelve a derrotar fácilmente, dejándolo con la recomendación de dedicarse a otra línea de trabajo que no sea la de merendarse a los viandantes ([3]"Like what?! I'm a blind Cyclops, for cryin' out loud!"). Draco, por su parte, decide ponérselo difícil y ordena a sus hombres que invadan el valle de Anfípolis, gritando el nombre de Xena para que los aldeanos crean que es otro truco de la princesa guerrera. Gabrielle se tropieza con el mismo Cíclope de antes y se las apaña para convencerlo de que la deje marchar, después de darse cuenta de que el cíclope no puede ver a Xena (nunca mejor dicho), con la excusa de que va en su busca para matarla. El cíclope, que es más tonto que mandado a encargar, se lo traga y la deja marchar. Como dice Gabrielle, [4] "Thank the gods for dumb Cyclopses ". Xena cabalga Argo con sólo su vestido de cuero puesto, sin su pequeña armadura de cobre. No tarda mucho en encontrar a la patrulla que Draco ha mandado para interceptarla y deja fuera de combate a todos los hombres de uno en uno. Luego le pone "el pincho de la muerte" a Hector, quien canta hasta villancicos de navidad y le cuenta de los planes de Draco para Anfípolis. Gabrielle acaba de inventar el autoestop y consigue que un carretero de paso le lleve a Anfípolis a cambio de escuchar al viejo la historia de Edipo, rey de Tebas. Xena por fin llega a Anfípolis y entra en la posada que su madre, Cyrene, regenta. Xena trata de convencer a los habitantes de Anfípolis de que monten una defensa para prevenir la llegada de Draco y sus hombres, pero nadie le escucha debido a su pasado. Incluso su propia madre reniega de ella. Antes de dejar Anfípolis, Xena vuelve a hablar a solas con Cyrene y le pide que deje el poblado antes de la llegada de Draco. En ese momento, los aldeanos aparecen dispuestos a lincharla, porque Draco se aproxima a Anfípolis sin muy buenas intenciones y portando los colores de Xena. Cuando están a punto de apedrearla, Gabrielle aparece en escena y les convence de que no lo hagan (si es verdad que Draco y Xena están compinchados, Draco no iba a estar nada contento cuando llegase y viese lo que los aldeanos habían liquidado a Xena...). Xena va a vísitar la tumba de su hermano y Gabrielle le acompaña. Xena habla con su hermano muerto y le cuenta cómo ha cambiado pero que ni su propia madre confía en ella ahora. "Es duro estar sola", dice Xena y Gabrielle, entrando en la cripta, le contesta: "Tú no estás sola". [5] ¡Ay, qué "potito"! Volviendo a Anfípolis, Draco aparece y los aldeanos le ofrecen unos vagones cargados con suministros y otros bienes valiosos. Pero Draco está más interesado en encontrar a Xena que en hacer un trato. Xena hace su entrada e inicia una lucha a muerte con Draco en un andamiaje de madera y armados de palos. El primero que toque el suelo, muere. Xena, por supuesto, derrota a Draco después de una serie de increibles acrobacias. Le perdona la vida cuando Draco jura desaparecer del mapa con sus hombres antes del atardecer. Xena hace las paces con su madre antes de irse y más tarde, en su fuego de campamento, Gabrielle le vuelve a pedir que la deje viajar con ella. Xena finalmente acepta la compañía de Gabrielle como un acuerdo permanente y las dos caminan hacia el horizonte al final. Podría decirse que este es el principio de una bella amistad. ¡Y yo con estos pelos!En este primer capítulo conocemos a Gabrielle, la que será en el futuro compañera inseparable de Xena. Al principio Xena no lo tiene muy claro, pero Gabrielle es persistente y la acaba convenciendo de que es bueno tener amigos alrededor. Xena probablemente no entiende demasiado bien qué es lo que Gabrielle encuentra en ella tan fascinante, pero la deja estar porque le hace reir y encuentra que estar sola no es agradable. Gabrielle por su parte no quiere quedarse en su pueblo y casarse con quien sus padres le tienen asignado. Ella quiere vivir una vida de aventuras y donde una chica pueda hacer algo más que criar niños y cuidar de la casa. No es que la culpe, al contrario...Xena es la respuesta a las plegarias de Gabrielle, la persona de la cual puede aprender a ser independiente y ver el mundo, esos lugares de los que sólo ha leído en los pergaminos. ¡Y ya es un adelanto para una chica de la época saber escribir y defenderse en Geografía y mitología! Draco es un malo malísimo pero con muy poco sentido de la economía. En este episodio se carga a dos de sus hombres...¿Es una nueva táctica para imponer respeto? Puede ser, pero a ese ritmo no le va a quedar ejército con el que conquistar el mundo conocido. Cyrene, la mamá de Xena, al principio no sabe que pensar y no se fía un pelo de que su hija se haya reformado de verdad, pero al final se da cuenta de que Xena no es lo que era, que ha recuperado el buen tino y la conciencia. La escena en la que Cyrene perdona a Xena es de agarra pañuelo y moja, es la verdadera razón por la que Xena vuelve a casa. Porque madre no hay más que una y a ti te encontré en la calle, que dicen en mi barrio. El último plano de nuestras heroínas marchando
hacia el horizonte es premonitorio de muchísimas cosas que
sucederán en el futuro: |
| Lucy Lawless | Xena |
| Reneé O'connor | Gabrielle |
| Jay Laga'aia | Draco |
| Darien Takle | Cyrene |
| Stephen Hall | Hector |
| Linda Jones | Hecuba |
| Willa O'Neill | Lila |
| Geoff Snell | Herodotus |
| Anton Bentley | Perdicas |
| David Perrett | Gar |
| Patrick Wilson | Cíclope |
| Wally Green | Viejo |
| Roydon Muir | Kastor |
| Huntly Eliott | Primer ciudadano |
| Winston Harris | Chico |
| Dirección | Doug Lefler |
| Historia | Robert Tapert |
| Guión | R.J. Stewart |
| Edición | Jim Prior |