Episodio 22 de la primera temporada
La información que aquí se incluye ha sido traducida de la guía de episodios de Whoosh! por Carles IV: |
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El sol brilla sobre una procesión religiosa, reflejándose en la brillante joya que transportan. De repente, una figura camuflada vuela sobre la procesión con una cuerda, arrebatandoles la joya..... Autolycus!.Entonces corre hasta un callejón, se cambia la ropa y cuando está a punto de irse lo agarra Xena (siempre está en medio). El vuela por los callejones, pero Xena lo sigue y acaba cogiéndole (y no muy finamente). Ya en un bar, tienen una pequeña charla (Autolycus con las manos atadas). El le pide a Xena que cubra sus manos para salvarle de la verguenza de que le vean atado y en un momento en que se descuida Xena, ya tiene las manos libres (un punto para el Rey de los Ladrones). Xena lo busca para que la ayude a recuperar un arca valuosa que contiene "la más poderosa arma que el mundo ha conocido". Esta la tiene un Señor de la Guerra llamado Malthus, que planea subastarla. El arca es muy importante para un amigo de Xena. Auto no está muy convencido y se levanta para marcharse, pero tiene los pies atados (dos puntos para la Princesa Guerrera). Auto sólo acepta el trabajo por unos 2000 dinares (todo lo que le puede ofrecer el amigo de Xena), para salvaguardar su reputación de Rey de los Ladrones. Xena sugiere a Auto que vaya a la subasta como Sinteres, conocido como el asesino-filosofo, con Xena como asistente. Sinteres es, segun dicen, mortal con cualquier arma. Auto le encuentra a Xena un "disfraz": un vestido de haren muy corto y muy decorado; "La asistente de Sinteres no puede llevar menos". Gabby dice entonces: "Algo menos y no llevaria nada". Xena lo rechaza rotundamente. Los dos suben al barco para ir a la isla de Malthus. El nombre de Sinteres provoca antagonismos entre los otros Señores de la Guerra. Sinteres presenta a Xena como su concubina Cherish, que nunca ha estado en un barco antes (¿¿¿concubina???..a este chico le gusta el riesgo... y rodeado de Señores de la Guerra). Uno de los Señores de la Guerra, al hermano del qual mató Sinteres, arroja a Auto por la borda, cogiendo a Xena. Pero Auto reaparece (ayudado por Xena) y acaban arrojando al Señor de la Guerra contra la barandilla del barco (fatalmente para él). Después de un cierto tiempo, en el salón, Sinteres esta alardeando de su gesta cuando Xena reaparece, muy mojada y encolerizada. En la isla, Malthus demuestra a sus invitados los sistema de alarma que protegen el arca. Una demostración con el arma se hará más tarde, al dia siguiente al mediodia. Auto necesita una distracción mientras reliza un molde de la llave de Malthus (por eso Xena baia la Danza de los Tres Velos, una danza muy seductora que los deja embobados...esta chica vale para todo). Esa noche, Auto y Xena entran furtivamente en la habitación donde está el arca y encuentran a Malthus estirado muerto en lugar del arca. Una vez en sus habitaciones, encuentran el arca en su cama. Alguien está intentando incriminarles. Inmediatamente, llaman a la puerta; el guardia ha sido enviado para buscar en todas las habitaciones. Al entrar encuentra a Sinteres y Cherish en la cama (escondiendo el arca debajo de ellos) y se retira rápidamente. Xena, después de arrojar a Auto fuera de la cama (otra vez será, Auto), lee la inscripción del arca:" No temas la verdad, sopórtala, desviarse de la verdad es morir". Xena decide devolver el arca al lugar de donde ha salido. Xena y Auto entran en la galeria que está encima de la habitación donde guardaban el arca y cuando Auto empieza a bajarla con una cuerda, aparece en la puerta Arkel, el hombre de confianza de Malthus. Xena se pone delante de él y le confiesa que ella está allí porque la presencia de la muerte la ha asustado y Sinteres está demasiado cansado y ahora no le sirve para nada. Mientras, Sinteres está colgado de la cuerda justo detrás de Arkel, un apuro del cual Xena lo libera usando el chakram, mientras da un beso a Arkel al mismo tiempo (una chica multiusos). Justo cuando Arkel se entusiasma, aparece Sinteres (después de dejar el arca en su sitio) que interrumpe la fiesta (sino, ya lo hubiese hecho Xena, que es de armas tomar). A la mañana siguiente, Arkel está preparado para demostrar el poder de la arma con un pescador del lugar (que tio más bestia). Pero primero, les presenta al verdadero Sinteres (problemas a la vista!!!) que tiene a Gabby a su merced. Bajo la amenaza de Sinteres a Gabby , Xena y Auto admiten su verdadera identidad. Uno de los Señores de la Guerra, Progneses, pregunta si tendrá el privilegio de matarlos por la muerte de Malthus . Xena dice que Prognese, la noche anterior, citó las palabras del arca y ¿como podia saberlas si no la habia robado?. Arkel, convencido, está a punto de matar a Prognese cuando Sinteres reclama ese privilegio. Mientras Arkel amenaza con un cuchillo a Gabby, Sinteres mata a Prognese. Entonces le dice a Arkel; " Puedes matarla ahora". Cuando está a punto de hacerlo, Xena utiliza el arpón de Autolycus y escapan los tres. Xena envia a Gabby a liberar los aldeanos cautivos, mientras que ella y Auto vuelven al castillo. Entretanto, Sinteres vuelve a capturar a Gabby (que patas que la pintan a la pobre Gabby). Xena y Auto, aparecen en el castillo y son vistos por los guardias. Xena los esquiva y deja a Auto que luche con ellos, así podrá llegar a la cueva donde van a hacer la demostración del arma. En la cueva, los Señores de la Guerra estan agrupados alrededor del arca cuando Xena entra. Ella y Sinteres se encuentran frente a frente y empieza un combate cuerpo a cuerpo. Después de una lucha ferozl, Xena da el golpe definitivo a Sinteres y lo mata. Los otros Señores de la Guerra se lanzan al ataque, pero Gabby (por fin hace algo bien en este episodio) y Auto ayudan a Xena a luchar contra ellos, quedando sólo Arkel al final. El levanta la tapa del arca. Poco a poco asciende un punto de luz cegador desde el arca y permanece estacionario en el aire. Xena les dice rápidamente a Auto y Gabby: "No temed la verdad, soportadla. No hay que correr". La luz sigue ahí y poco a poco sale vapor de ella. Arkel pierde los nervios y empieza a correr; inmediatamente salen un flamas disparadas de la luz, alcanzan a Arkel y lo transforman en carbonzillo (me recuerda un poca a "En busa del Arca Perdida", pero con warlords en vez de nazis). Cuando acaba su trabajo, la luz desaparece. Los amigos examinan el arca y ven una tablilla de marmol. Auto lee: "No codiciareis. No robareis" y se pregunta "¿Quien puede vivir con estas leyes?. En la escena final, Auto devuelve el arca a sus propietarios, los amigos de Xena (evidentemente Israelitas). El acepta otros 2000 dinares como sus honorarios, pero al final los repone en el carro de ellos. El intenta besar a Xena como despedida, en lugar de eso ella pone su mano para sacudirle, pero el consige besar su mano. Cuando el Rey de los Ladrones se marcha, Gabby mueve su anillo, que ella a robado. Comentarios:Comentarios: Una de las primeras veces que vi a Bruce Campbell fue en "El Ejercito de las Tinieblas" ("Army of Darkness"). Esta peli me la dejó un compañero, que me dijo que era muy buena y divertida (y lo es). También lo pude ver en "Las aventuras de Brisco County JR" y evidentemente también lo he visto en Xena y Hércules (y como secundario en otras series que ahora no recuerdo). El personaje de Autolycus fue creado por el escritor Doug Leffel, que no pensaba en Bruce para interpretarlo. Fue Robert Tapert quien dijo que él seria perfecto para el papel. También le han preguntado porque no hacen una serie con las andanzas de Autolycus y el responde que lo han considerado, pero que él no tiene ningun interés en hacer una serie con Autolycus como héroe, ya que piensa que se haria aburrido rápidamente (supongo yo que eso dependeria de los guionistas). |
| Lucy Lawless | Xena |
| Reneé O'connor | Gabrielle |
| Bruce Campbell | Autolycus |
| Mark Raffety | Arkel |
| Grant Bridger | Sinteres |
| Crawford Thomson | Prognese |
| Arch Goodfellow | Kelton |
| Patrick Khutze | Belart |
| Ian Harrop | Magmar |
| David Telford | Malthus |
| Dirección | John Cameron |
| Guión | Steven L. Sears |
| Edición | Jim Prior |